Lo sé, soy raro, llevo toda la vida diciendo que el fútbol es aburrido porque es un deporte lento y me gusta la fórmula 1, en la que pasa algo cada tres carreras. Pero es lo que hay.
La fórmula 1 me ha gustado desde pequeño. Yo era pequeño cuando la televisaban en telecinco, cuando también televisaban "Humor amarillo" y "Hablando se entiende la basca".
El primer gran premio que recuerdo fue el de la muerte de Ayrton Senna... recuerdo que yo quería que ganase Senna, y un tal Schumacher iba primero y cada vez le sacaba más segundos. Mi padre me obligó a ir a comprar con él, cuando volví Ayrton Senna ya no estaba y Schumacher había ganado. Desde entonces empezó la manía hacia Schumacher. Ese año ganó el mundia con Benneton, y al año siguiente también.
La manía a Schumacher provocaba el aprecio a muchos otros pilotos: Hill (campeón en el 96), Coulthard, Hakkinen (campeón en el 98 y el 99) y, sobre todo, el incombustible Villeneuve, al cual apoyé hasta su retirada, a pesar de que los últimos años controlaba poco el pie del acelerador.
También provocaba la manía a otros pilotos: su hermano, Sato, Irvine,... y de toda la escudería Ferrari.
Curiosamente, también le tengo mánía a Alonso, con lo cual últimamente han sido tiempos difíciles, sólo Trulli animando... y cada vez menos.

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