Fue el debate televisivo y radiofónico de ayer. Los que defienden que es una mala medida suelen decir que uno vale para algo porque lo vale, sin ser hombre o mujer, y si los mejores ministros son 8 hombres y 4 mujeres pues así es y las cuotas son absurdas.
La posición contraria defiende que la sociedad no llega a colocar a la mujer en los puestos de arriba por sí misma y hay que empujarla a ello.

Yo comulgo con ambas posturas. Estoy de acuerdo que podríamos tener un gabinete o un parlamento muy mayoritariamente masculino o femenino por ser "los mejores" en su puesto. Pero también queda claro que las mujeres no suelen llegar arriba en política y las que llegan lo hacen luchando desde puntos de vista típicamente masculinos (Thatcher, Merkel,...).

Yo creo que la ley va a ser positiva. Mucha gente dice que no hay mujeres en política porque las mujeres no se interesan por ella, al igual que no llegan tan alto en las empresas porque se dedican menos a ello. Bueno, yo creo que eso es lo que hay que cambiar.

Si no se interesan por la política quizá es porque se ven excluidas de ella (digo quizá, que yo no soy sociólogo). Si no llegan arriba en las empresas es porque se dedican más a la familia si la tienen (¿por qué? Yo quiero más de quince días de permiso de paternidad, no le puedo dar el pecho, pero si tengo un hijo también será mío y quiero dedicarme por igual).

Así que forzar a que ocurra quizá ayuda a que la sociedad cambie. Eso sí, como debería ocurrir con todas la discriminaciones positivas, una vez esto ocurra, cuotas fuera.