El tonto de la semana: Miguel Ángel Quintanilla Fisac
Este hombre demuestra que no hace falta ser inteligente para llegar a ser catedrático, y mucho menos para ser político.
En una entrevista publicada en el suplemento Campus de El mundo podemos leer joyitas como las siguientes (visto en el foro de Precarios):
P.- ¿Y los becarios en precario?
R.-Estos jovenes estan en condiciones equiparables a las de cualquier país europeo e incluso mejor que algunos. Tienen reconocida la Seguridad Social desde el principio y el caracter laboral de su contrato desde los dos años. Hay algunos que optan por eliminar las becas y hacer a todos contrato. No estoy de acuerdo. El sistema de becas es mucho más flexible, nos permite poner dinero más fácilmente para promover la incorporación de científicos en formación.
Ciertamente, las becas dan flexibilidad, los Secretarios de Estado deberían ser becarios... total, duran una media de 2 años en el cargo, la mitad que nosotros... Lo que yo diga, es tonto.
P.- Por otro lado, a los investigadores del Programa Ramón y Cajal se les acaba el contrato ya y no saben qué será de ellos.
R.- Los cajales son contratos de posdoc y temporales y no podemos obligar a nadie a que contrate indefinidamente a una persona si lo hizo sólo por unos años. Creamos un programa de ayuda para su integración y está dando resultados. Muchos han optado a plazas permantentes. Otros se irán fuera, pero es inevitable. Dicen que se van porque aquí no les hacen caso. Pues qué pena... Habrá que incentivar a las universidades, pero no podemos dramatizar. El problema no es tanto que se vayan. Lo sintomático es los pocos investigadores que vienen aquí de fuera.
Ummm... temporalmente, pero prometiendo continuidad , ¿o me falla la memoria? Y sí vienen de fuera, a la playa a tomar el sol.
P.- Quizá porque las condiciones son bastante peores...
R-. No creo. Hay recursos suficientes para que se puedan integrar. Lo que pasa es que no hay un mecanismo automático para que se queden en sus propias plazas, pero eso ocurre en todas partes.
Claaaaro, y nosotros sí nos vamos fuera, aunque no exista dicho mecanismo, debe de ser que amamos el sol noruego y la sangría danesa.

Manuel dijo
Este tipo es un patán.
Como bien decís no hace falta ser muy listo para ser catedrático. Posiblemente lo que debamos hacer es habilitar plazas para que políticos extranjeros de reconocido prestigio se incorporen y desplacen a toda esta chusma. A ver si yendose al extranjero los de aquí un par de años aprenden algo, y traen "política de calidad" como nos instan a nosotros a traer "ciencia de calidad".
Desde luego con gente que piensa de esta forma no vamos a ningún lado.
19 Junio 2006 | 08:58 PM