Mis últimos días han transcurrido (muy bien acompañado) en esta bonita "región" situada al noroeste de la provincia de León.

No se puede decir que haya explorado todos los rincones del lugar, ni siquiera pateado sus caminos como los miles de peregrinos hacia Santiago, pero alguna vuelta por sus parajes he dado. Es una región montañosa, de pueblos pequeño aunque muchos de ellos han crecido mucho en los últimos tiempos. No hace falta ir de turismo rural para sentirse en la naturaleza. En esta época es un manto verde, muy verde... oloroso...

Hemos pernoctado en Ponferrada, ciudad que nada más llegar destaca por dos cosas: primero se nota que es una ciudad del norte español, con el estilo de las ciudades frías europeas, edificios oscuros, ventanas más altas que anchas, uso de la pizarra en suelos y tejados; por último se ve una expansión bastante grande en poco tiempo, tanto por las abundantes grúas como por los edificios jóvenes.

El dato curioso, no he estado en ninguna región tan orgullosa de sí misma... es impresionante la cantidad de comercios que se llaman "El XXXX del Bierzo" o "BierzoXXX", las numerosas pintadas reivindicativas... me sorprendió que pidiesen el gallego en la educación, pensaba que era zona del leonés, de esto me voy a tener que informar mejor.

Imprescindible: en coche o a pie, recorrer los pueblecitos, valles y montes... contemplar los viñedos... probar las cerezas... ir de pinchos por Ponferrada (aunque esto no llegue al nivel de Salamanca)...

Éstas son mis primeras experiencias bercianas.